Bree entrada para comentar lo que me pasó ayer. Estaba haciendo tiempo en Caballito y decido entra a un Pigmento, ando buscando un rubor de Rimmel (la marca, no el producto) hace rato y pensé que quizás iba a tener suerte ahí.
Estaba chusmeando la zona de cosméticos y se acerca una mujer a pedir un rimmel (el producto, no la marca). La chica que la atiende le muestra varios, LOS ABRE, LOS PRUEBA EN LA MANO y cuando la señora decide llevarse uno GUARDA EL RESTO. Acá hay, al menos, dos posibilidades (cada vez que digo esto me acuerdo de Maxwell Smart)
a) Le vendió un tester
b) Lenefrega vender productos abiertos.
Yo no soy de las que tira un cosmético porque se venció el día anterior, ni de no compartir nada nunca (alguna que otra vez he compartido un delineador con alguna amiga), pero me impresionó bastante que en un lugar que mal que mal se especializa en vender cosméticos hagan una cosa así. Más allá de que el rimmel se empieza a secar una vez que se abre, no tienen en cuenta que es algo que te ponés en los ojos, una de las partes más sensibles del cuerpo? No saben? No les importa?
Yo, por mi parte, nunca más compro nada ahí, ni siquiera un esmalte. Me asqueé.